Dietas fraudulentas

Características de las dietas fraudulentas o de los métodos fraudulentos para perder peso (Basulto, Manera, Baladia, Revenga y Babio, 2012):

 

  1. Prometen resultados rápidos.
  2. Prometen resultados asombrosos o “mágicos”.
  3. Prohíben el consumo de un alimento o grupo de alimentos.
  4. Contienen afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reputación reconocida.
  5. Incluyen relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad.
  6. Contienen listados de alimentos buenos y malos.
  7. Exageran o distorsionan la realidad científica de un nutriente o alimento.
  8. Incluyen o se basan en el consumo de preparados que vende quien promueve el tratamiento dietético.
  9. Los preparados a consumir (productos dietéticos o similares) tienen un coste muy elevado si los comparamos con el valor económico de obtener los mismos resultados comiendo alimentos comunes.
  10. Garantizan los resultados.
  11. Suelen desligarse de los posibles efectos adversos de su uso con frases parecidas a “el autor o el fabricante no se responsabiliza de…”.
  12. Conclusiones simplistas extraídas de un estudio científico complejo.
  13. Recomendaciones basadas en un único estudio.
  14. Recomendaciones basadas en varios estudios realizados en animales o en modelos celulares (in vitro).
  15. Recomendaciones basadas en estudios sin revisión por pares.
  16. Recomendaciones a partir de estudios que ignoran diferencias entre individuos o grupos.