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Preguntas frecuentes sobre donación de sangre

Cualquier persona sana entre los 18 y los 65 años de edad, con un peso mínimo de 50 kg. Si un donante habitual cumple los 65 años puede seguir donando, con autorización del médico responsable.

Los hombres, cuatro veces al año; las mujeres, tres veces al año. Entre dos donaciones debe transcurrir un mínimo de dos meses. Las donaciones de aféresis pueden realizarse con más frecuencia.

En una donación de sangre total se extraen mediante una punción en la vena 450 cc de sangre con todos sus componentes. 

 

En las donaciones por aféresis, tras un proceso de separación, se selecciona un componente sanguíneo y se devuelven los demás al donante.

De una donación de sangre total se obtienen unidades de concentrado de hematíes, plasma y plaquetas.
 
La donación de plasma tiene sus ventajas. Si el donante dispone de más tiempo y decide donar plasma se obtiene una cantidad mayor de estos componentes sanguíneos por cada donación.
 
Asimismo, si el donante tiene falta de hemoglobina, como les ocurre a algunas mujeres durante la menstruación, no podrá donar sangre pero sí plasma.

Una donación de sangre total suele durar unos 20 minutos. Las donaciones por aféresis requieren un poco más de tiempo y depende del componente obtenido.

No, en cambio es aconsejable tomar algún alimento ligero dos horas antes.

No, lo más recomendable es ingerir abundantes líquidos sin alcohol y mantener el régimen habitual de comidas.

 

No, la donación de sangre no entraña ningún riesgo de este tipo. Todo el material utilizado en la donación es estéril y de un sólo uso.

Sí, antes de donar se hacen análisis de sangre para conocer el estado de salud del donante.

Sí, una vez finalizado el estudio se le enviará información sobre el resultado.

Por supuesto. La donación de sangre es voluntaria y altruista y nadie puede ser obligado ni coaccionado para donar.

No, la donación de sangre es un acto altruista y no está retribuida en nuestro país.

En la mayoría de los casos, sí. Sin embargo, antes de donar debe informar al médico responsable acerca de la ingesta de cualquier fármaco.

No, deben pasar seis meses tras el término del embarazo.

Se puede donar si la hepatitis padecida es de tipo A. En cambio, no se podrá donar si se ha padecido hepatitis tipo B o C.

No, deben transcurrir cuatro meses desde el último contacto.

Si se trata de una intervención de cirugía mayor, cuatro meses. Si es una cirugía menor, el tiempo necesario hasta la recuperación, con un mínimo de una semana.

Sí, pero si ha estado en zonas endémicas de paludismo, fiebre amarilla o cólera, deben pasar seis meses desde la vuelta del viaje.

Sí, siempre y cuando el nivel de hemoglobina sea normal.

Sí, no existe ninguna contraindicación al respecto.

Sí, pero se recomienda no fumar en las dos horas siguientes a la donación.

Sí, siempre que no se presenten síntomas agudos de la enfermedad.

Sí, salvo que el tratamiento sea con beta-bloqueantes.

Sí. Sin embargo, no se puede donar sangre padeciendo hipertiroidismo.

Se puede donar si la diabetes es tratada por vía oral. En cambio, no se puede donar si es tratada con insulina.

 

Puede donar transcurrido un periodo de tiempo de cuatro meses desde que se realiza.

Si desea participar en este gran movimiento solidario y donar sangre de manera altruista puede acudir a cualquiera de nuestros puntos fijos o móviles de recogida de sangre que se indican en esta página web.

 

 

Recuerde que no es necesario permanecer en ayunas, pero tampoco es recomendable donar inmediatamente después de una comida copiosa.

En Castilla-La Mancha necesitamos aproximadamente 300 donaciones diarias para cubrir las necesidades de nuestros hospitales. Para conseguir este objetivo los tres Centros de Transfusión programan diariamente colectas en distintas localidades de nuestra comunidad autónoma y, asimismo, disponen de una red puntos fijos de atención diaria a donantes ubicados en los mayores hospitales.

 

 

Cualquiera de nosotros o, incluso, algún familiar o amigo puede necesitar una transfusión en un momento determinado. Para garantizar su disponibilidad debemos conseguir que los Servicios de Transfusión de nuestros hospitales dispongan en todo momento de la suficiente cantidad de componentes sanguíneos para cubrir sus necesidades.

 

 

No podemos esperar a que haya un accidente o situación catastrófica, la sangre se necesita en todo momento. Cuando se producen grandes accidentes con múltiples heridos los componentes sanguíneos utilizados inicialmente son los que previamente había en los Bancos de Sangre, donados por personas conscientes de la necesidad de tener en todo momento la cantidad suficiente, sin esperar a situaciones de alarma.

Una adecuada cantidad de componentes sanguíneos en los bancos de sangre de nuestros hospitales posibilita el tratamiento de miles de pacientes que, gracias a ellos, mejoran su estado de salud.

 

 

La única forma de conseguir estos componentes sanguíneos es a través de la donación voluntaria y altruista de sangre, ya sea como sangre completa o como componentes (plaquetas, plasma) seleccionados con programas de aféresis.

 

 

Fraccionando cada donación de sangre completa se pueden obtener tres componentes -concentrado de hematíes, concentrado de plaquetas y plasma- que pueden beneficiar a tres pacientes distintos. En las donaciones de aféresis únicamente se obtienen uno o dos componentes, sobre todo concentrado de plaquetas y/o plasma, pero con mayor eficacia terapéutica.