Programas de Detección Precoz - Preguntas más frecuentes
Cáncer Colorrectal
Esta prueba no sirve por sí sola para diagnosticar un cáncer de colon o recto, por lo que según el resultado puede ser necesario continuar con otras exploraciones.
En la mayoría de los casos el resultado de la prueba es negativo, es decir, que no se ha detectado sangre y está dentro de la normalidad. Es necesario repetir la prueba pasados dos años.
En los casos en que el resultado de la prueba sea positivo indicará que se han detectado indicios de sangre en las heces. Esto no significa necesariamente que sea debida a un cáncer, hay otras causas como hemorroides o pólipos benignos que también pueden producirla. Para conocer el origen del sangrado será necesario realizar una colonoscopia.
En un porcentaje mínimo de casos no es posible obtener un resultado, en la mayoría por no haber recogido bien la muestra. En este caso habrá que repetir la prueba, siendo muy importante seguir correctamente las instrucciones para su recogida.
Es un procedimiento consistente en la introducción de un tubo flexible a través del ano que lleva incorporada una cámara para poder visualizar el interior del recto y del colon y que permite, si es preciso, tomar muestras o extirpar pólipos que se detecten.
La realización de esta prueba requiere que el intestino esté muy limpio, por lo que se debe realizar una dieta y tomar un preparado, según las indicaciones recibidas en el centro de atención primaria.
La colonoscopia suele durar entre 15 y 60 minutos. Para que la exploración sea lo más confortable posible, se le administrará algún tipo de sedación, según el criterio del médico que realiza la colonoscopia. Por lo tanto, debe ir acompañado y no podrá conducir el resto del día tras la prueba.
La introducción de aire mientras se realiza la prueba para distender el colon ocasiona hinchazón abdominal. Puede producirse dolor al pasar el tubo por zonas anguladas propias del colon. Con la sedación/analgesia que se administre se intentará que estas molestias sean las menores posibles.
La colonoscopia es un procedimiento invasivo y como tal lleva implícitos riesgos relacionados con la propia técnica endoscópica y riesgos relacionados con la situación vital de cada paciente: diabetes, cardiopatía, hipertensión, edad avanzada, anemia, obesidad,… Todos ellos serán informados en el proceso del consentimiento informado.
Como ocurre con la mayoría de los procedimientos médicos, existe la posibilidad de que surjan complicaciones, como sangrado y perforación. En todo caso, estará bajo vigilancia médica y en la Unidad de Endoscopias le indicarán qué debe hacer si nota cualquier molestia inusual tras la misma, que será atendida con todos los medios disponibles.
La limpieza intestinal consiste en la realización de una serie de actividades en el domicilio para la preparación del intestino. Son actividades previas a la cita para la colonoscopia y necesarias para tener una buena visión del colon.
El colon debe estar totalmente limpio de heces para poder visualizar su mucosa. Para ello, los días anteriores debe seguir una dieta de la que le informarán en su centro de atención primaria. Además, unas horas antes, variables según el preparado comercial, deberá ingerir un líquido laxante.
La preparación intestinal le causará diarrea, que puede empezar entre unos minutos y tres horas después de comenzar a tomar el laxante, por lo que es recomendable que se quede en casa. En la mayoría de los casos, los pacientes se sienten hinchados y tienen molestias abdominales. Se trata de una sensación normal.
La colonoscopia permite diagnosticar enfermedades del recto y colon. Al diagnóstico puede llegarse mediante la visualización directa de las lesiones o con la toma de muestras (biopsias) de forma indolora, pudiendo conocer la naturaleza benigna o maligna de las lesiones.
La colonoscopia es muy importante en la detección precoz del cáncer de colon y recto porque la mayoría de estos tumores han sido previamente pólipos que después han degenerado, de tal modo que si se visualizan y diagnostican, pueden extirparse mediante la colonoscopia y así prevenir la aparición de tumores.
La colonoscopia es el único procedimiento capaz de diagnosticar lesiones mucosas superficiales o pequeñas.
En caso de que la colonoscopia sea totalmente normal recibirá el informe correspondiente y volverá a ser invitado a participar en el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Colon y Recto en un plazo de cinco años.
Si durante la realización de la colonoscopia se detecta algún pólipo casi siempre será posible quitarlo, con lo que se evita la progresión de aquellas lesiones que podrían derivar en un cáncer de colon o recto. Si existen muchos pólipos o son de gran tamaño y no pueden extirparse durante la exploración será citado para continuar con el procedimiento que corresponda.
Si en una exploración se detecta un cáncer y el tamaño y tipo de lesión lo permiten, se procederá a su extirpación en ese momento y solo se precisarán revisiones posteriores. En caso contrario, el cáncer podrá ser tratado según los procedimientos establecidos, teniendo en cuenta el hecho de haberlo detectado precozmente, lo que mejorará el pronóstico y aumentarán las posibilidades de curación.
Cáncer de Cérvix
Es el cáncer que se origina en el cuello del útero o cérvix. Ocurre cuando las células del cuello del útero se vuelven anormales y empiezan a crecer de forma incontrolada.
En mujeres es el cuarto tumor más frecuente en el mundo y el quinto en España.
Generalmente tarda mucho tiempo en desarrollarse, más de diez años, por lo que se dispone de muchas oportunidades para detectarlo a tiempo, tratarlo y curarlo
La causa principal del cáncer de cuello de útero es la infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (VPH).
El VPH genital se contrae generalmente a través del contacto sexual en cualquier momento de la vida de la mujer, siendo imposible conocer el momento del contagio. En la mayoría de los casos desaparece al cabo del tiempo.
En algunas mujeres esta infección no desaparece y, por lo tanto, tienen más riesgo de desarrollar cáncer de cuello de útero.
El uso del preservativo en las relaciones sexuales reduce el contagio y por tanto la infección por VPH, siendo por ello una de las medidas más eficaces para protegerse del cáncer de cuello de útero.
Las vacunas para prevenir la infección por VPH protegen, frente a algunos tipos de virus, a las personas que todavía no han sido infectadas, por lo que se recomienda seguir las indicaciones del calendario vacunal de nuestra Comunidad Autónoma.
La citología permite la detección precoz de células cervicales anómalas, que pueden ser tratadas antes de que el cáncer aparezca.
Dentro del compromiso de fomentar las políticas de prevención y promoción de la salud, el Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Sanidad, va a dinamizar el Programa de Cribado de Cáncer de Cuello de Útero que se viene realizando desde hace más de 25 años en nuestra comunidad autónoma.
Este Programa ha experimentado un importante cambio en su planificación, permitiendo alcanzar con más garantías a la población de las cinco provincias de Castilla-La Mancha.
Aunque se trata de una enfermedad con una baja incidencia, causa una mortalidad prematura que es sanitariamente evitable. De ahí que el objetivo de este Programa sea detectarla en sus fases iniciales en las que tiene un mejor pronóstico y un tratamiento mucho menos agresivo, mejorando así las posibilidades de curación.
Para lograr el mayor éxito de este Programa, es importante tu colaboración. Si tienes cualquier duda consulta a tu profesional médico, de enfermería o matrona. También pueden informarte sobre este Programa en tu oficina de farmacia.












