Esta prueba no sirve por sí sola para diagnosticar un cáncer de colon o recto, por lo que según el resultado puede ser necesario continuar con otras exploraciones.
En la mayoría de los casos el resultado de la prueba es negativo, es decir, que no se ha detectado sangre y está dentro de la normalidad. Es necesario repetir la prueba pasados dos años.
En los casos en que el resultado de la prueba sea positivo indicará que se han detectado indicios de sangre en las heces. Esto no significa necesariamente que sea debida a un cáncer, hay otras causas como hemorroides o pólipos benignos que también pueden producirla. Para conocer el origen del sangrado será necesario realizar una colonoscopia.
En un porcentaje mínimo de casos no es posible obtener un resultado, en la mayoría por no haber recogido bien la muestra. En este caso habrá que repetir la prueba, siendo muy importante seguir correctamente las instrucciones para su recogida.