E.g., 15/08/2026
E.g., 15/08/2026
30/07/2026
Guadalajara y Cuenca, lugares privilegiados al quedar en la franja de totalidad

Profesionales de Oftalmología alertan del riesgo de lesiones visuales permanentes si se contempla el eclipse sin la protección adecuada

  • Desde Oftalmología del Hospital Universitario de Guadalajara se recuerda que el eclipse del próximo 12 de agosto debe contemplarse con gafas específicas con marcado ISO 12312-2. Una contemplación sin medidas de protección adecuadas puede provocar lesiones oculares graves como una retinopatía solar, que puede derivar en una pérdida permanente de la visión central con pérdida de agudeza visual, dificultad para la lectura y alteración de los colores.

 

  • Recuerdan la importancia de la observación responsable y alertan del riesgo de usar radiografías, gafas de sol normales o métodos caseros, así como mirar a través de cámaras o telescopios si no llevan filtros específicos profesionales.

El próximo 12 de agosto, Guadalajara y buena parte de Castilla-La Mancha se convertirán en lugares privilegiados para contemplar un eclipse solar total, visible en gran parte del territorio nacional y que constituye uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años.

 

Castilla-La Mancha va a ser una de las regiones donde mejor se verá el eclipse, especialmente las provincias de Guadalajara y Cuenca, atravesadas en el atardecer por la franja de totalidad. Es un espectáculo único ante el que los especialistas de Oftalmología alertan sobre los riesgos de contemplar el eclipse sin las medidas adecuadas.

 

Desde el servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del SESCAM, recuerdan que mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse, puede provocar lesiones graves en la retina. Como explica la jefa de Oftalmología del centro guadalajareño, Inmaculada Ortega Canales, la radiación solar alcanza el interior del ojo y puede causar una retinopatía solar, “una quemadura irreversible de las células de la retina que puede derivar en una pérdida permanente de visión central que no tiene tratamiento”.

 

Los síntomas del daño retiniano por radiación solar pueden ser visión borrosa o disminución de la agudeza visual, un punto ciego en el centro de la visión (escotoma central), alteración en la percepción de los colores (discromatopsia), dificultad para leer y enfocar objetos pequeños o ver las líneas rectas torcidas o deformadas (metamorfopsias).

 

La retina, señala, carece de receptores del dolor por lo que una persona puede estar sufriendo una lesión grave sin percibir molestias inmediatas y que los primeros síntomas aparezcan horas después de la exposición. 

 

Los especialistas insisten en que las gafas de sol convencionales o ciertos métodos caseros como radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, discos compactos o filtros improvisados no son seguros para contemplar el eclipse. “Ninguno de estos métodos bloquea la radiación solar de forma adecuada para proteger la retina”, advierte Inmaculada Ortega.

 

Por todo ello, desde el Gobierno de Castilla-La Mancha se insiste en que la única forma segura de observar el eclipse directamente es mediante gafas específicas para eclipses homologadas y certificadas conforme a la normativa internacional vigente. Las gafas deben llevar el marcado ISO 12312-2 que avala que incorporan filtros especiales capaces de bloquear la radiación dañina para observar el sol de forma segura.

 

Empleo correcto de gafas de eclipse

 

Incluso con gafas homologadas de eclipse hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones. Las gafas deben ponerse antes de mirar el sol y apartar la mirada del sol antes de quitárselas y se recomienda hacer observaciones breves, inferiores a 30 segundos, e intercalar descansos prolongados antes de volver a mirar.

 

Es importante recordar que las gafas homologadas para eclipse no deben usarse para mirar a través de un telescopio, prismático o cámaras fotográficas. Las gafas no protegen en estos casos ya que este tipo de lentes sin protección adecuada multiplican el riesgo de lesión ocular, por lo que estos dispositivos deben llevar un filtro específico delante del objetivo.

 

Las personas con gafas graduadas pueden usar las gafas de eclipse puestas por encima, asegurándose de que quedan ajustadas, sin espacios laterales y cubriendo completamente los ojos. Asimismo, las gafas de eclipse son aptas en el caso de personas con lentes de contacto.

 

Sólo resulta seguro retirar las gafas para contemplar la corona solar durante la fase de totalidad, cuando el disco solar esté completamente cubierto por la luna, y en cuanto aparece un mínimo destello de sol hay que volver a ponerse las gafas inmediatamente. Al tratarse de un momento breve, la recomendación es mantener las gafas puestas en todo momento.

 

Por otra parte, se recuerda que niños y niñas son especialmente vulnerables y es más probable que se quiten las gafas por curiosidad o miren directamente al sol sin darse cuenta, por lo que no se recomienda la contemplación directa del eclipse en edades tempranas.

 

Finalizado el eclipse, es importante estar atentos a cualquier síntoma visual anómalo y consultar con un profesional de forma inmediata en el caso de que se produzca una pérdida de visión o la aparición de manchas oscuras o zonas borrosas en el centro del campo visual.

 

España está situada al final de la franja de totalidad. El eclipse tendrá lugar cuando el sol se esté poniendo, próximo al horizonte, y al ser verano hay alta probabilidad de cielo despejado. Con las medidas de protección adecuadas millones de personas podrán contemplar el eclipse con total seguridad y sin comprometer su salud visual.

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