Dra. María Rojo Arnao
Gracias a la doctora Rojo por su buen trabajo y por la paciencia que tuvo conmigo. Gracias también a todo el estupendo equipo de profesionales del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Cuenca.
Gracias a la doctora Rojo por su buen trabajo y por la paciencia que tuvo conmigo. Gracias también a todo el estupendo equipo de profesionales del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Cuenca.
Aunque el dolor por la pérdida de mi padre, Jesús, es inmenso, mi familia y yo queremos dar las gracias de corazón a todos los profesionales de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Cuenca. Gracias no sólo por vuestra profesionalidad, sino también por la humanidad, compasión y cariño con los que nos habéis tratado. Gracias por permitirnos estar a su lado en sus últimos momentos y sentirnos acompañados. Nunca olvidaremos vuestra dedicación. Con inmenso cariño y muy agradecidos, la familia de Jesús Soriano.