E.g., 01/04/2026
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21/07/2015
Para la prevención de accidentes y enfermedades

Médicos de Atención Primaria de Toledo dan las claves para un baño saludable en verano

Es esencial aplicarse crema solar antes de salir de casa y no exponerse al sol más de lo debido, evitando hacerlo entre las 11.00 y las 16.00 horas.
 
Ingerir líquido cada poco tiempo para evitar deshidratarse, mojarse la nuca y las extremidades antes de comenzar el baño o evitar tragar agua de la piscina son algunas de estas recomendaciones.
 
“Estos sencillos consejos son esenciales para evitar insolación, manchas solares, lesiones cancerosas o cataratas en los ojos”, destaca el Dr. Javier Alonso del centro de salud de Sillería (Toledo).

Toledo, 21 de julio de 2015.- Facultativos del Área Sanitaria de Atención Primaria de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ofrecen una serie de recomendaciones para disfrutar del baño en verano sin lamentar accidentes indeseados y prevenir determinadas patologías.
 
Ante todo, es esencial aplicarse crema solar antes de salir de casa o, al menos, veinte minutos antes de la exposición al sol, y hacerlo nuevamente si se toman baños, se juega con la arena o han pasado más de dos horas desde la última aplicación.
Es recomendable no exponerse a los rayos solares más de lo debido, los primeros días es aconsejable hacerlo poco a poco, y evitar las horas centrales del día, entre las 11.00 y las 16.00 horas. Además, es necesario utilizar una buena protección con capacidad de bloqueo de, al menos, 15 FPS en adultos, 30 FPS en niños, y protección contra los rayos UVA y UVB.
 
Los bebés menores de seis meses deben estar a la sombra, permanecer con ropa para protegerse del sol y la brisa. Asimismo, es importante no olvidar las gafas de sol para proteger los ojos.
 
También es recomendable utilizar gorra para evitar insolaciones o golpes de calor e, incluso, camiseta en los más pequeños y en casos necesarios.
 
“Estos sencillos consejos son clave para evitar la insolación, el envejecimiento prematuro de la piel, las manchas solares, las lesiones cancerosas o cataratas en los ojos”, destaca el Dr. Javier Alonso, médico de familia en el Centro de Salud de Sillería (Toledo).
 
Antes de bañarse
Antes de entrar en el agua es aconsejable respetar las dos horas de digestión para evitar la hidrocución, lo que se conoce como corte de digestión: “Es conveniente esperar un tiempo después de comer y no cometer imprudencias que pudieran poner en peligro nuestra salud”, señala el Dr. Alonso.
 
La hidrocución se produce como consecuencia de bañarse durante el periodo de digestión pero también por la exposición prolongada al sol antes del baño, tras un esfuerzo físico intenso o tras una sudoración excesiva.
 
Por ello, es recomendable “mojarse la nuca y las extremidades antes de comenzar el baño para ir adaptándose a la temperatura”, incide el Dr. Alonso.
 
Cuando una persona sufre un corte de digestión puede presentar malestar, sensación de mareo, náuseas y vómitos, sudoración y palidez. En los casos más graves el pulso se hace más débil y baja la tensión de forma acusada, incluso llegando a producirse una pérdida de conocimiento. “En estas situaciones es necesario trasladar a la persona a un servicio de Urgencias o llamar al teléfono de emergencias 112”, aconseja este facultativo.
 
En la piscina
En la piscina, es esencial ducharse antes de ir al agua para eliminar gérmenes y partículas (cremas, pelos,...). Es recomendable hacerlo también después del baño, pues el agua de las piscinas está tratada con distintos productos que pueden secar la piel. Además, de esta forma quitaremos posibles agentes infecciosos que no han sido eliminados con el cloro.
 
Para prevenir infecciones en los pies se debe utilizar zapatillas de goma, tanto en la zona de la piscina como en los vestuarios y duchas. Es muy importante secarse bien después del baño, especialmente los espacios entre los dedos de los pies.
Asimismo, se debe evitar tragar agua de la piscina. Los productos químicos que se utilizan para su mantenimiento pueden provocar afecciones gástricas y, en el caso de los ríos o pantanos, puede incluso producir infecciones.
 
Para evitar resbalarse y posibles lesiones es importante no correr por la piscina y zonas mojadas, especialmente por el borde de la misma.
 
En cualquier caso es esencial hidratarse, por lo que se debe ingerir líquido cada poco tiempo. Con la práctica de ejercicio o juegos en este entorno también se suda, por lo que el cuerpo pierde agua.  
 
La deshidratación puede causar un peligroso aumento de la temperatura corporal que puede conducir a una postración causada por el calor cuyos síntomas son fatiga y baja presión arterial que podría hasta llegar al mismo golpe de calor.
 
 
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