Carmen María Dimas, enfermera del Centro de Salud de Huete (Cuenca) [1]
No existen palabras suficientes para agradecerte el cuidado, la dedicación y la humanidad con la que has acompañado a mi madre en todos estos años. Tu profesionalidad y tu sensibilidad han marcado la diferencia en momentos difíciles, ayudando no solo a mejorar su calidad de vida, sino también tomando decisiones clave que le han permitido seguir con nosotros más tiempo. Siempre recordaremos tu apoyo y la tranquilidad que nos has transmitido en cada paso. Gracias de todo corazón por todo lo que has hecho.